Tuesday, November 25, 2014

#1 - El jardín de rosas de cristal

¡Hello, Hello! 
 
Hoy vengo y sin excusas a presentar una historia que llevo años intentando hacer, desde que tenía 16 años la comencé, el único problema es que cuando la comenzaba a escribirla siempre se perdía y la tenía que volver a escribir, hasta que desistí y dejé de escribirla, pero luego este año comencé a escribir conjunto con Tatiana otra historia que aun no puedo contarles nada y me dio una gran idea, por que no escribir esa historia que tanto había deseado escribir y lo hice *o* y como mi redacción es pésima le pedí a mi querida amiga Tatiana :D que la corrigiera y luego de muchos regaños, pero muchos, logre escribir el primer capitulo para ustedes, espero subir aunque sea uno por mes, porque aun necesito aprender a redactar bien y que Tatiana tenga tiempo para mi T_T.  





Iba subiendo unas escaleras blancas en forma helicoidal, tan largas que no se veía el final y tan blancas que mis pies no sabían si en alguna de esas iba a pisar en el vacío; sin embargo, seguía corriendo hacia arriba como si de alguna manera fuera a encontrar el final ¿Llegaría al final? Siempre me preguntaba eso, pero sabia cual era la respuesta “No” cuando los escalones parecían atenuarse, pero nunca llegaba a ver más porque me levantaba, pero seguía corriendo y algo en fondo estaba cambiando, por primera vez decidí mirar, sin detenerme hacia los lados; un jardín inmenso se veía al fondo, de rosas, rosas que brillaban ¿Eran de cristal o estaban húmedas? ¿Por fin algo distinto? Quise detenerme pero mis piernas seguían corriendo y la alarma sonó.

Maldita alarma...

Ya ni me acordaba desde cuando seguía soñando lo mismo cada semana, al punto de que mi conciencia sabía que era un sueño, pero por alguna razón se rehusaba a dejar de soñar o a indagar un poco más en el.

Hasta hoy...

Me hacía una cola en el cabello a lo alto, estaba cayendo del sueño a las 5:00. Se supone que era vacaciones, pero mi padre me había levantado para que lo acompañara a correr ¿Cómo había llegado yo aceptar eso? Me lo preguntaba una y otra vez. Odiaba el deporte, prefería quedarme sentada dibujando o durmiendo; sin embargo, desde hacía 3 semanas él me había retado y un reto para mi era algo muy serio y mi padre lo sabía.

-Te reto a correr conmigo en todas tus vacaciones a las 5:00 a.m. y antes de que entres
a tu último año del colegio prometo darte una laptop nueva- así me había me había engatusado ese señor casi totalmente cubierto de canas y con su sonrisa amplia que le hacía marcar todo su rostro de ya 60 años.

-Bien- le respondí con los ojos entrecerrados, sabiendo que mi respuesta apresurada me dolería toda las vacaciones.

Y ahí estaba, vistiéndome con ropa de hacer ejercicio: un pantalón corto negro, un suéter rayado de tiras con un top por dentro color negro, mirándome frente al espejo de la puerta de mi cuarto. Hasta que decidí verme y descubrir lo increíblemente desaliñada que me veía, mi cabello castaño sujeto a un moño muy mal hecho, mi piel que parecía estar aún con sueño y mis ojos de doble pigmentación que aún durante 17 años no me acostumbraba al verlos.

Marrón el izquierdo y esmeralda el derecho. Heterocromía completa, así había dicho el doctor a mi padre al ver mis ojos de distintas tonalidades; el doctor me había dicho que no era nada malo, solo que cuando mi genética decidió definir mi aspecto, el gen dominador tomó la decisión de ser justo con el recesivo  y darle lo que pedía  sin abandonar su condición de  gen dominador ¿Absurdo no?

¿Pero de qué otra manera le puedes explicar a una niña de 5 años lo que le sucede a sus ojos?

  • ¡Lumarie!- gritó mi padre desde afuera, más animado que nunca.
  • ¡Voy!- le devolví el grito con las pocas ganas que tenía y arrastrando los pies por el piso de mi cuarto, salí de este y camine hasta donde estaba él con esa amplia sonrisa suya que siempre veía - va, va, ya estoy lista, vamos rápido a terminar con eso.
  • Prometo que pronto lo amaras, piénsalo es por tu salud- sonrió más abriendo la puerta principal de nuestra casa.
  • No creo amar esto… y bueno espero que en verdad funcione asi aunque sea adelgazaré un poco- reí, no es que fuera gorda pero tampoco era flaca y menos de cuerpo atlético, así que tenia dos ganancias con esto, un buen cuerpo a final de vacaciones y una laptop nueva.

Ya el sol había salido cuando llegamos a casa de nuevo, habíamos corrido 3km, y por lo que había visto había progresado más de lo que creía, ya corría más de lo que caminaba  y eso que solo eran 3km ¿Cuando sería que correría todo sin quejarme?  Por ese hecho mi padre me felicitó y para celebrar me preparo un buen desayuno acompañado de esas bromas suyas que nunca llegaba a entender del todo.

  • Ya pronto serás toda una corredora y nadie te podrá alcanzar- dijo mi padre con orgullo.
  • Seh… claro… porque correr será algo muy necesario en mi vida- comente riendo mientras me metía una buena cucharada de avena en la boca.
  • No digas esas cosas hija, claro que es importante saber correr y mucho, quien sabe si algún día, sin desear algo malo, alguien te persigue para -se quedo por un mili segundo pensando en que iba decir- robarte o algo así -termino de decir mientras se sentaba conmigo a comer su plato de cereal y una taza de café- ¿Y que tienes planeado para hoy?- cambio de tema drásticamente con ese tonto tenso con el que siempre me hacía esa pregunta.
  • Ehm… ¿Nada?- le respondí como todos los años en tono tranquilo, no era que no me gustara salir sino que por alguna razón a mi padre le gustaba pasar ese día solo conmigo y aunque siempre me hacía esa pregunta para darme la libertad de escoger yo sabía que lo que le haría feliz era pasarlo con él.
  • Bien, entonces mañana iremos por comida y un dulce -dijo en un tono entre aliviado y feliz- ya cumples 18, seras toda una chica mayor de edad -se rió entre dientes, tomando mi plato y el suyo para llevarlos al fregadero.
  • Claro, pero que sea comida coreana esta vez -dije en un tono animado, todos los años siempre comíamos algo distinto, nunca repetimos el país y para ese entonces me preguntaba qué sucedería cuando ya no hubiesen más restaurantes.

Mi padre me sonrió y antes de irse me acarició el cabello con ternura y algo mas, algo mas que no lograba identificar, algo que lo hacía tan distinto como las otras veces que lo había hecho; sin embargo, tampoco se lo preguntaría, no aún.

En todo lo que pasó del día no salí de casa, me la pase leyendo, dibujando y discutiendo con Amira y Adrian lo mismo de todos los años porque no me festejaba con ellos en mi cumpleaños y a la final siempre terminaba contándoles lo de siempre: “Mi padre me quiere en casa con él, desde que se murió mi madre siempre lo ha hecho, así que hasta que el se muera lo haré

Hasta que esta vez hubo una idea.

  • Salgamos hoy - comentó Amira, mi amiga de toda la vida.
  • ¡Claro, hoy inaugura una discoteca en el Casco Antiguo, dicen que traen las réplicas de obras de arte más raras y famosas del mundo!- contestó Adrián, mi segundo mejor amigo.
  • ¡Asi no tendrás que tomar tu cumpleaños para salir con nosotros ni nosotros nos perderemos tu cumpleaños porque nos quedaremos hasta el amanecer! -respondió Amira, con innumerables iconos de felicidad.
  • Va, va, va, vamos a mi padre le gustara que salga con ustedes aunque sea el dia anterior de mi cumpleaños -les respondí con un icono feliz al final.

Al final terminamos planeando todo para la tarde, desde las 9:00 saldríamos a caminar por el Casco, un sector de patrimonio histórico que hasta estos tiempos fue cambiando de ser una zona peligrosa a algo más turístico y popular, donde había desde lugares para comerse un helado hasta una discoteca para bailar.

Sonaba interesante, sería la primera vez que saldría en alguno de mis cumpleaños, pero algo en mi aún recordaba ese extraño sentimiento al sentir la caricia de mi padre sobre mi cabeza.

¿Temor? ¿Preocupación?

No dejaban de bailar en mi mente esas preguntas y luego otras más se añadían, preguntas muy antiguas que siempre me hacia en esta época, pero que al tiempo dejaba ir, quizás por temor de saber la respuesta o porque simplemente solo era mi imaginación.

***

Llegaron las 9:00 p.m. y ya estaba lista, con un vestido negro de vuelo por arriba de las  rodillas, con encaje sobre mi pecho, sin mangas y muy ajustado a la cintura; unos zapatos altos color negro brillantes que me hacían lucir alta. Amira se había hecho cargo de mí esa noche, porque según ella, era terrible vistiéndome lo cual nunca le discutía.

Llegó la hora de salir y justo cuando nos estábamos yendo, mi padre me llamó, le pedí a Amira que saliera primero, pues hablaría con mi padre y sin discutirse salió.

  • ¿No te vas a despedir hija? -preguntó mi padre en un tono que lucía ser burlón, pero como todo el día, algo me decía que había algo más.
  • Oups, lo siento papá, pero tranquilo, prometo no tomar, portarme bien y no llegar tan tarde para poder pasar un excelente día mañana contigo -le sonreí y le di un beso en la mejilla- ¡No me esperes! - le dije ya caminando hacia la salida, pero justo antes de abrir la puerta mi padre me dijo otra cosa.
  • Ten cuidado y regresa sana y salva, por favor -me dedicó una sonrisa que no parecía tan feliz, más bien preocupado ¿Tanto miedo le daría que me pasara lo mismo que a mi madre o había algo más?

Como les había contado anteriormente mi madre murió producto de un accidente, donde yo sobreviví gracias a que mi madre logró empujarme antes de que el carro nos atropellara a las dos mientras cruzábamos la calle; según mi padre, yo me golpee tan fuerte con algo, que causó que olvidara prácticamente todo desde ese punto hacia atrás.

Aunque la verdad, siempre he pensado que algo mucho más complejo que eso sucedió.

Lo único malo del Casco, es que hay que estacionar muy lejos porque siempre todo esta lleno, y de ahí caminar, caminar y caminar para llegar al lugar; el lado positivo de todo esto; es muy hermoso, consta de una calle revestida de ladrillos, con unas diminutas aceras a sus costados, donde se levantan edificios de arquitectura colonial de unos 3 a 4 pisos, con pequeños balcones que casi siempre están cerrados; esos edificios son casas, apartamentos, restaurantes hasta las mismas discotecas; de noche y de día siempre verás personas recorriendo, en especial de noche.

Cuando por fin llegamos a nuestro destino, después de caminar por varios minutos con esos molestos tacones, al parecer había valido la pena, prácticamente habían dejado la fachada de ese edificio como lo había sido en aquellos tiempos; lo único que molestaba la vista ahí eran esos guardias revisando que nadie entrara con objetos punzantes o armas, pero como ese no era mi caso, pase tranquilamente a igual que mis amigos; Sin embargo lo siguiente fue lo más sorprendente.

Justo desde que entramos además de la música fuerte, las paredes que llevaban una pintura sencilla estaba revestida de cuadros de diferentes tamaños, todos puesto de una manera simétrica.

Amira me hablaba, pero yo estaba más absorta en lo que había en esos cuadros aunque solo eran una réplica muy bien hecha casi punto de parecer tan real como una original y eso que jamás había visto los originales, además de las mías, pero esa no contaban como algo así.

Y ese era el momento en el que me daba cuenta que yo era muy diferente a todos, mientras yo me pasaba viendo cada cuadro, la mayoría solo seguía directo hacia el fondo, donde estaba el bar.

¿Para que poner pinturas si no las vas a ver?

Tal vez los que decoraron esto estaban locos y esperaban que el mundo fuera distinto, más culto o algo así. No me había dado cuenta ni cuando mis amigos se desaparecieron de mi lado hasta cuando intente buscarlos a mi alrededor y solo vi más personas caminando hacia el fondo.

Al terminar el recorrido y llegar al centro de la discoteca me di cuenta que también esas paredes tenían cuadros. Madre mía, creo que jamas terminare de ver esos cuadros o tal vez ni llegue a tomar un solo trago; entonces fue cuando decidí detenerme solo un momento y buscar a esos hermoso amigos que deseaba matar por haberme dejado como tonta mirando los cuadros.

  • ¡Lumarie! - alguien grito, y corrí con la mirada a buscar esa voz tan conocida.
  • Bien, muy lindo de su parte dejar por ahí regada a la cumplañera, bueno casi cumpleañera.
  • No, no, no, yo te llame como tres veces pero te habías puesto como cuando dibujas e ignoras hasta el chico que se desviste frente tuyo - reprocho cruzándose de brazos.
  • Uhmm…- no pude responder a más nada, era cierto, cada vez que dibujaba me metía tanto en el dibujo que quedaba ida y no le prestaba atención a absolutamente nadie.
  • ¡Lumarie! - llegó corriendo Adrián con una sonrisa, casi van a ser las 12:00 -amplió su sonrisa- ¡Ven es hora de tu primer trago por ser mayor de edad!- gritó para que se escuchara y por ahí mismo me jalo del brazo y yo a Amira.

Adrian pidió tres shot’s de Tequila con su respectivos limón y sal, nunca había probado el tequila, pero confiaba que un shot no me haría absolutamente nada. Los tres nos quedamos mirando el reloj del celular esperando a que fueran las 12 y justo cuando los números cambiaron a 12, lamí el costado de mi mano con sal,  tome el shot de tequila y cerrando los ojos por el ardor que corría por mi garganta, mordí el limón dejando escapar un “AGHH” un tanto largo que luego cambió a risas y felicitaciones.

Ya tenia 18 años, pronto buscaría mi cédula y tendría mi permiso de conducir. Pronto sería “independiente” reía ante esa palabra, sabia que iría a la universidad cerca de mi casa, así que seguiría viviendo con mi padre y eso hace que el ser independiente se vuelva una mentira.

  • ¡Voy por otra ronda! -dijo con una sonrisa amplia Adrian.
  • Presiento que nos quiere embriagar -dijo Amira riendo- piénsalo será tu primera borrachera.
  • Claro que no ¿Estas loca? Mi padre me mataría si me ve de esa manera -dije imaginando ese momento tan vergonzoso como se lo había visto a tantas persona.
  • Ya veremos, ya veremos mi querida amiga -sonrió mientras que Adrián llegaba con otra ronda de tequila- ¡Segunda ronda! -casi grito de la emoción y volvimos a hacer el mismo procedimiento.

Sal, tequila y limón.

Luego de unas dos rondas más, todo me comenzaba a dar vuelta ligeramente, estaba sucediendo, debía de evitar esto, antes de que terminara haciendo algo mucho peor.

  • ¡Iré al baño! -grite para Amira y Adrián, quienes comenzaban a bailar un tanto pegados, más bien muy pegados, Amira se pegaba a Adrian de espaldas, subiendo y bajando, mientras él la presionaba por la cintura para no dejarla escapar, existe la posibilidad que terminaran en otra cosa y esperaba que fueran a otro lugar. Y tal como lo presentía, ni uno me prestó atención.

Entre pidiendo permiso, empujando a unas cuantas personas para poder cruzar, me hacía espacio para llegar al baño, o más bien en mi búsqueda del baño, el cual no sabia donde estaba y no parecía haber ni un letrero que me ayudara a encontrarlo, pero lo que no me estaba dando cuenta era que cada vez había menos personas e incluso con el paso eran más extrañas.

Hasta que mis ojos captaron un cuadro más, un cuadro que estaba solo, pero era del tamaño de una mesa de seis puestos, con un marco liso, que a simple vista se podría decir que era oro; sin embargo eso era absurdo, esto eran réplicas y nadie pondría un marco de oro en una discoteca, pero lo más sorprendente de esto era lo que había dentro del marco: Un jardín de rosas que si lo piensas bien podrían ser de cristal,  se extendía por todo el ancho de la pintura envolviendo un enorme castillo  de una mitad sumido en la oscuridad y del otro lado tan blanco como la luz, si se podía decir que la luz era blanca y en el fondo un cielo que era el mismo solo que al igual que el castillo estaba de un lado de noche y del otro lado de día. Eran tan real, pero tan real, que inconscientemente mi mano fue extendiéndose hacia el cuadro, como si éste dijera mi nombre una y otra vez.

“Lumarie”

“Lumarie”

Esa voz era tan suave, tan atractiva, no podría definir si era de mujer o de hombre, sólo sabía que todo se comenzaba a mover a mi alrededor, existía la posibilidad que me fuera a desmayar en unos pocos segundos más, pero justo antes de que me pudiera suceder algo.

Toque la pintura.

Y mi mundo se fue abajo.


 
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5 comments:

  1. Muy bien Yassi! Te felicito ... Bella historia ! Sigue asi con esa imaginacion y creatividad que te llevaran muy lejos ! !!! ... Estoy muy orgullosa de ti, sigue creciendo como persona y profesional ! ... Un abrazo ! ☺️

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  2. Primin estoy miy orgullosa, felicidades por este primer paso hermosaaa!

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  3. Que buen final! ya quiero la continuación.Me gusto eso que la discoteca tenga cuadros en las paredes, hasta ahora me parece una historia muy original .Seguí así.
    Saludos!

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  4. Cuando uno encuentra una lectura que como vía abierta con un lejano horizonte no deja de conducir, es por que esta ante una lectura agradable y desafiante que no deja de leer, pero cuando tiene un final inesperado e inquietante por el saber mas de lo q se lee, es fulminante y alucinante, quedando -no frustrado- sino con ambición de saber mas.
    saludos continua abierta a la maravilla que representa tener un don como el tuyo

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